Reiki

El Reiki es una técnica de canalización y transmisión de energía vital a través de la imposición de manos, este método de sanación tiene más de 2500 años, se utiliza para obtener paz y equilibrio a nivel físico, mental, emocional y espiritual.

La palabra Reiki consiste en dos palabras japonesas: “Rei” que significa “La sabiduría de Dios” y “Ki” que significa “Fuerza vital guiada espiritualmente”.

Esta técnica trata sobre la energía que rodea e infunde todo y a todos.

A través de esta técnica se armonizan y equilibran los chakras de tu cuerpo.

Se puede utilizar para:

Liberar emociones reprimidas

Aumentar tu nivel energético y adquirir vitalidad física

Aliviar el sufrimiento físico, mental, emocional o espiritual

Ayuda a eliminar el estrés diario

Reduce migraña, depresión, dolores menstruales y estreñimiento

Es excelente para limpiar el organismo y la mente de toxinas

Facilita el sueño

Con este maravilloso método ayudamos a que nuestro cuerpo se encuentre más sano, el pensamiento más calmado y aumentamos nuestra energía vital.

Aunque todos tenemos la habilidad innata para imponer las manos, en el sistema reiki el desbloqueo de los chakras “rueda de luz”.

Son puntos de energía de diferentes vibraciones, representando diferentes aspectos del cuerpo, del alma y del espíritu, simbolizan la ley de la naturaleza, estando en constante movimiento y se localizan a lo largo de la columna vertebral del cuerpo humano.

Su función es la de recibir y transmitir energía a las áreas afectadas del cuerpo físico, trayendo el equilibrio.

¿Cómo funciona?

Sin duda estamos vivos porque la fuerza de la vida fluye a través de nuestro cuerpo y a su vez a través de los chakras, también fluye alrededor de nosotros un campo de energía llamado “Aura”.

La fuerza de la vida alimenta los órganos y las células del cuerpo, apoyándolas en sus funciones vitales. Además, la fuerza de la vida es sensible a los pensamientos y a los sentimientos.

Es obstruida cuando aceptamos consciente o inconscientemente pensamientos negativos sobre nosotros mismos, después esos pensamientos se adhieren al campo de la energía y causan una interrupción en el flujo de la fuerza de la vida, lo que disminuye la función vital de las células y los órganos del cuerpo.

El Reiki cura sanando y activando las partes afectadas del campo de la energía y cargándolas con energía positiva levantando el nivel vibratorio del campo de energía donde se adhieren esos pensamientos y sentimientos negativos. Esto causa la ruptura y el desprendimiento de la energía

negativa. Así el Reiki limpia y cura los caminos de la energía, permitiendo que la fuerza de la vida fluya de una manera sana y natural.

La sensación de estar conectado directamente con el amor curativo y la protección de Dios es claramente evidente.

En total, existen doce posiciones de manos que se aplican encima de la zona con dolor y también en todo el cuerpo. Las manos suelen ponerse primero en la cabeza, recorren el cuerpo y se termina con las plantas de los pies.

Además, el Reiki comparte funciones con otras técnicas orientales como la acupuntura y el shiatsu en el sentido de que sirve para desbloquear energías, devolviendo el equilibrio al organismo.

Almas de Luz